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 18 de Abril de 2014     ISSN 1692- 0015

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RESGUARDO INDIGENA DE IPIALES

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UNAD

SIGUENDO LAS HUELLAS


DIANA TENGANAN*

"La madre tierra entreteje la sabiduría, desde el antes y el después".


El Centro Educativo Chaguaipe se encuentra ubicado en el Resguardo Indígena de Ipiales.

Desde hace varios años en el Resguardo Indígena de Ipiales hemos iniciado el proceso de recuperación de nuestros valores culturales ancestrales, especialmente a partir de la realización permanente de Mingas de Pensamiento con la participación de autoridades del cabildo, maestros, estudiantes y padres de familia. A través de las mingas de pensamiento entretejemos nuestra educación propia.

La Minga es, para los indígenas, "trabajo colectivo para el bien común", es "una reunión para conseguir un propósito". Minga es un vocablo indígena utilizado para designar el trabajo voluntario que realiza un grupo solidariamente, con el fin de llevar a cabo una obra, como un camino, una escuela, una casa, en beneficio de la comunidad. Las mingas heredadas de nuestros mayores son formas de ayuda entre familias y entre comunidades, y nunca se trabaja por interés de dinero. La Minga es capaz de convocar, de reunir a muchos cabildantes, tiene el símbolo de la fiesta, le da fuerza a la comunidad y al cabildo, y hace madurar a la organización. "La ayuda mutua, el cambia manos, el trabajo colectivo de las mingas ayuda a mantener la vida y las tierras en común y facilita las tareas de la producción".

"Pero no solamente estas mingas se las hace con el fin de realizar un trabajo, en muchas ocasiones también se hacen Mingas de Pensamiento, con el fin de que todos los comuneros hagamos escuela y que se fortalezca cultura y la cosmovisión que tenemos. La minga es la unión de un solo pensamiento, de una sola voluntad y de un solo corazón; por eso es la semilla de la rebeldía, es nuestro poder y por eso tenemos que mantenerla".

BENSISLAO Y MARIA (Relato)

Cuenta mi abuelo que hace tiempo existían dos enamorados que se amaban mucho, ella se llamaba María y él Bensislao. Cierto día, el hombre debía irse a cambiar productos de tierra fría al guaico de Barbacoas. Su amada le preparó el avío que consistía en aco con panela (maíz tostado y molido) y le dijo:

-
Mijito, que le vaya bien, cuando vuelva le tendré lista su faja.

Le tomó la medida con una vena de calabaza y lo despidió.

El hombre se dirigió desde la zona de Ipiales hasta Barbacoas con el propósito de realizar el trueque: papa, ulloco y oca por panela, sal y plátano. En la mitad del camino, se sentó cerca de un arroyo para poder remojar el avío y servírselo.

A la vuelta del viaje hizo lo mismo en el arroyo, pero resulta que él ya no estaba solo, se encontró con un pariente que se dirigía para Barbacoas a realizar la misma actividad. Entonces, el pariente le dijo:

-
Bensislao, te cuento que la María ha muerto.

-
Pero cómo si cuando le dejé estaba contenta, incluso he estado pensando en la faja que me estaba tejiendo.

Se despidieron, y cada uno cogió por su respectivo camino, Bensislao, preocupado en lo que le había dicho su pariente.

Pero sucedió que en el camino María lo estaba esperando. Yora, - le dijo. Pensé que cierto te habías muerto?

María lo llevó hasta una pascala (posada) en donde le reveló que en verdad estaba muerta y que a esa hora la estaban velando. En verdad, a María la estaban velando, no en su casa sino en la de un pariente.

Mientras tanto, Bensislao pensaba y pensaba en su amada, no se resignaba en que ella hubiera muerto.

Cuando llegó a su casa, María lo estaba esperando, se saludaron, se abrazaron y como ya era de noche María lo invitó al bosque. El convencido de su amor y de que no estaba muerta, se fue con ella. A media noche, Bensislao se despertó y se dio cuenta que estaba acostado con un esqueleto. Salió corriendo hasta que llegó a una casa vecina, donde pidió a gritos que lo hicieran entrar, pues el alma en pena lo estaba siguiendo.

Mientras tanto Bensislao escuchaba los gritos roncos del alma en pena que le pronunciaba: Bensislao, Bensislao, Bensislao, ven,ven, ven.


*Etnoeducador. Estudiante de Licenciatura en Etnoeducación, Universidad Nacional Abierta y a Distancia.

  

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